📖 1. LECTURA – ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Después de ser bautizado en el río Jordán, Jesús fue al desierto. Allí pasó cuarenta días y cuarenta noches en silencio, rezando y confiando en Dios. El desierto era un lugar difícil: no había comida, ni comodidades, ni gente alrededor. Jesús pasó hambre y estuvo solo, pero aprovechó ese tiempo para estar muy unido a su Padre Dios.
Durante esos días, apareció ‘el tentador’, que quiso hacer que Jesús se equivocara. Primero le dijo que usara su poder para convertir las piedras en pan, para pensar solo en su hambre. Pero Jesús respondió que lo más importante no es solo la comida, sino confiar en Dios y escuchar su Palabra.
Después, ‘el tentador’ intentó engañarlo de nuevo y le dijo que se tirara desde lo alto del templo para que Dios lo salvara. Pero Jesús respondió que no hay que poner a prueba a Dios, sino confiar en Él con sencillez.
Por último, ‘el tentador’ le ofreció poder y riquezas si se olvidaba de Dios. Jesús fue claro y firme, y dijo que solo a Dios hay que amar y adorar. Así, Jesús eligió siempre el camino del bien, aunque fuera difícil.
Al final, ‘el tentador’ se fue, y Dios cuidó de Jesús. Con este evangelio, aprendemos que Jesús también pasó por momentos difíciles, pero nunca dejó de confiar en Dios. En Cuaresma, Jesús nos enseña que, con la oración y el amor a Dios, podemos elegir siempre lo correcto.