📖 1. LECTURA – ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Había un hombre llamado Lázaro que estaba enfermo. Sus hermanas, Marta y María, mandaron a decirle a Jesús: “Señor, ven, nuestro hermano está muy enfermo.” Pero Jesús no fue de inmediato; permaneció dos días más donde estaba.
Cuando Jesús llegó a Betania, Lázaro ya había muerto y sus hermanas estaban tristes. Marta salió a hablar con Jesús y le dijo que si hubiera estado allí, su hermano no habría muerto. Jesús le respondió: “Tu hermano resucitará.” Marta creyó que Lázaro resucitaría al final de los tiempos, pero Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí vivirá, aunque muera.”
Después María también habló con Jesús, llorando. Jesús se conmovió y lloró con ella. Todos vieron su gran amor y su compasión. Entonces Jesús fue al sepulcro y, en voz alta, dijo: “¡Lázaro, sal!” Y Lázaro salió del sepulcro, vivo de nuevo, envuelto en sus vendas.
Muchas personas vieron lo que hizo Jesús y creyeron en Él. Con este evangelio aprendemos que Jesús tiene poder sobre la vida y la muerte, y que nos llama a confiar en Él, incluso en los momentos difíciles. En Cuaresma, Jesús nos invita a acercarnos a Él con fe, a confiar en su amor y a esperar siempre la vida nueva que Él nos da.